Para nadie resulta algo novedoso decir que nuestras y nuestros jóvenes poseen conocimientos y habilidades para relacionarse con las TICs que resultaban impensables para quienes nacimos antes de la tercera década del siglo pasado.
Sin embargo, lo que sí puede resultar novedoso es que esas capacidades puedan tener otra aplicación que la que se mira a simple vista, la del entretenimiento.
No es poco frecuente la queja de padres y docentes, ante el hecho de que las y los jóvenes pueden pasar horas navegando en Internet chateando, jugando o bajando música, ¿qué pensarían si de repente se les dijera que las habilidades desarrolladas tras esas muchas horas de navegación podrían ser benéficas para sus propios procesos escolares?
Seguramente más de una persona podría manifestar sorpresa o incredulidad en su rostro, pero quienes hemos incursionado en la educación a distancia sabemos que eso es posible.
Capitalizar los saberes de nuestras y nuestros estudiantes sobre el uso de las TICs debería ser una actividad prioritaria para quienes intentamos guiar sus procesos de aprendizaje.
Averiguar cómo podemos aprovechar su talento en este ámbito para generar beneficios directos en la adquisición, consolidación y construcción de conocimientos disciplinares sería una ganancia invaluable para ellos y ellas, pero también para las y los docentes que decidamos asumir ese reto.
Los resultados pueden ser variados, desde presentaciones en power point, pasando por blogs, WebQuest o sistemas más complejos de interacción. Desde chats de discusión hasta la publicación de artículos serios y bien elaborados.
Jordi Adell tiene mucha razón al señalar que el talento para un mejor uso de las TICs en la educación está presente en cada sujeto del proceso educativo, el reto es descubrirlo y aprovecharlo.
Estoy segura de que en cada uno de nuestros grupos escolares hay un potencial en espera de florecer, veamos pues qué saben hacer nuestros y nuestras estudiantes en Internet, cómo podemos aprovechar esto al interior del aula y quién puede enseñar qué a quién.
Interesante resultará empezar a formar una comunidad virtual de aprendizaje desde un espacio escolar presencial.
Saludos
Rebeca
viernes, 9 de octubre de 2009
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